
(no, no son caramelitos de fresa)
*** gente con prisa pasen al final del post, PD3, gracias***
(luego no se me quejen de la extensión que he avisado, eh?)
El viernes pasado me fui a urgencias, una pequeña infección en una herida me puso, de rodillas para abajo, las patitas del tamaño de un elefante, así que como casi no podía andar y no me cabía ningún zapato... nos fuimos a urgencias...
Llegamos a las once de la noche, me toman los datos, una "amable" señorita que tenía la cabeza más en el final de su turno que en atender debidamente a los pacientes, pero bueno, no pasa nada, un día malo lo tiene cualquiera...
El hospital al que acudí es el que me toca por zona, nuevito-nuevito, recién abierto, coño! pues entonces no entiendo los desconchones en la pared, las sillas sucias, el suelo con pegotes, los cristales casi opacos de la mierda acumulada y el baño... mejor no hablar que acabo de cenar...
Se supone que al servicio de urgencias va la gente porque se encuentra mal, vaaale, también van los sintecho para echar una cabezadita y mil gitanos a acompañar a uno que se ha puesto malito... (no es racismo, pero prueba a estar en la sala de urgencias de un hospital con quince personas que van a ver al Richar porque el Kevin le ha pasado por encima con la moto...insufrible, y si a eso le añades la familia del Kevin, que yo creo que venían a ver si realmente estaba grave el Richar... buf!).
Cuando por fin me llaman, después de esperar como 45 minutos... la doctora, decide que lo que tengo es una infección (¡¡¡bien!!! cinco años de carrera, la especialización, el mir, las oposiciones...¿¿¿para esto???) ¡¡eso lo sabía yo coño!!, me dice algo brúscamente que espere de nuevo en la sala, igual se mosqueó, lo que he puesto ahora entre paréntesis se lo dije muy clarito cuando me dió su asombroso diagnóstico...
Después de que la máquina de café chorizara cinco céntimos a mi cansado marido, de que los familiares del Kevin vieran que el Richar no estaba muerto y que se iba a poner bien, de que los familiares del Richar trataran de matar a la madre del Kevin por decir que "no había sido pa tanto", después de que me escaqueara a succionar un cigarro (uséase, a fumar atoaleche por si me llamaban... ¡ilusa de mí!), después de que mis piernas siguieran hinchándose, haciéndome temer por la integridad de los allí presentes si decidían estallar, después de que las enfermeras hicieran media marcha Asprona pasillo arriba pasillo abajo..., me llamaron (¡yuju!), mi gozo en un pozo en cuanto ví a la doctora... (¿cómo se puede tener poco más de treinta años y esa semejante cara de amargura-aburrimiento así como arraigado?).
Le cuento lo que me pasa y, sin mirarme ni nada, "Eso es de la infección, tómate éste antibiótico cada seis horas y en siete días o como mucho una semana se te pasa". ¿¿¿Perdón???, ¡ostia! esta pava es adivina... pensé, y, por supuesto le contesté (no os pensaríais que me iba a callar si encima me la había dejado a huevo, ¿no?).
"Perdone, pero ¿cómo narices puede saber sin ni siquiera ver la zona que la hinchazón es debida a la infección?, ¿cómo me manda ése antibiótico sin preguntarme siquiera si puedo estar embarazada, o si me da alergia?, ¿acaso recibió clases en la universidad con Rappel? ¿no cree que antes de jugar a la ruleta rusa con mi salud debería echar un vistazo al asunto? vamos digo yo coño... aparte, otra pregunta... ¿qué diferencia hay entre siete días y una semana?"
En ése momento la chugo-médica se puso colorada, me dijo que me sentara en la camilla, estuvo palpando la zona (destrozando la zona sería más apropiado, pero sé que esto es una apreciación personal), remirando la herida, atusándose la barbilla, parpadeando exageradamente, aclarándose la garganta, metiendo el dedo en la herida, para por fin decir: "Tiene razón, es demasiado exagerado para ser sólo de esta heridita infectada, te voy a mandar un análisis de sangre"... (¡¡¡oops!!! esto me pasa por gilipollas, si ya me lo decía mi madre: "Te pierde la boca Txispas, te pierde")... "Ok, pues si ustéd lo ve necesario..."
La chungo-médica llama a una enfermera (o a una novillera, aún no lo tengo muy claro), para que me haga el análisis de sangre, la enfermera llega, me mira, va a la mesa, recoge los útiles de matar (sí, está dicho a posta), me ata la goma, me palpa la vena y... la atraviesa enterita, no una vez, nooooo, ¡¡¡ocho veces!!!, la vena estaba enooorme, palpitante, goooorda, cualquiera la hubiera visto así sin acercarse ni nada... "Oye te importa acertar de una santa vez, no hay oreja ni rabo de premio, así que no hace falta que me descabelles, sólo que me saques la puta muestra de sangre YA", la cara de la enfermera era todo un poema, no sabía cómo ponerse... al final entre tembleque y tembleque lo consiguió, lleno dos tubitos y por fin me puso el algodoncito con el espadadrapo, tan apretao que mi brazo parecía un morcillo.
Os voy a ahorrar las tres horas y media que tuve que esperar hasta que me dieron los resultados, las cinco moscas que maté, la amistad eterna con una familia cuya hija, de mi edad, llevaba desde las ocho de la tarde con un ataque de apendicitis y seguía allí esperando a ver qué hacían con ella, el recibimiento de la familia al Richar, con una tirita en la frente y otra en la rodilla, los dos paseos a succionar un cigarrillo, la máquina de café ladrona que ésta vez me chorizó a mí los cinco céntimos, la gente que entraba a las consultas, la gente que salía de ellas, la que se iba y nos estabamos quedando solos, los paseos de las enfermeras que no te miraban para no sentirse culpables... bueno, un calvario, ¿todavía queda álguien que cree que la gente va a urgencias a que le atiendan rápido?, pues que sepáis que la gente va a urgencias a vivir el drama humano en carne propia... a aprender empatía... a dormir en una mierdasilla... a que la toreen como a una vaquilla... y si acaso y los planetas se alinean... te toca a tí.
A eso de las tres cuarenta de la mañana me vuelven a llamar, la doctora me dice:"Los análisis están bien, no tienes nada contagioso, pero deberías con carácter urgente ir a tu médico a que te haga unos más completos, porque no es normal que se te hinchen tanto las dos piernas por una pequeña herida en una de ellas... por cierto...¿has pensado en la depilación láser?"
O_O (asín se me quedaron los ojos cuando oigo semejante pregunta)...
"¿Porqué dice lo de la depilación?" a lo que ella contesta: "Como me habías dicho que la herida fue depilándote con la cuchilla, pues con la depilación láser no te volvería a pasar, además de ser mucho más cómodo e higiénico"... (¿en qué momento pasamos a la publicidad?) ¡Flipo!
Así que me marché de allí con el culoplano de esperar en esas mierdasillas, con mi maridito medio marmota, con un volante urgentísimo de la muerte para mi médico de cabecera y con una recomendación publicitaria de hacerme las piernas con láser... ¿quién dice que la seguridad social no es completa?
P.D. por cierto, hoy me hice los análisis de sangre urgentísimos dentro de ¡quince días! me dan los urgentes resultados, yo me encuentro bien, las piernas están recuperando la forma humana, así que creo que, de momento y hasta nueva orden, no me muero de ésta.
P.D.2 ah, el kevin también se sintió aliviado al ver que no se había cargado a su colega de porros del alma, ¿con quién iba a montar el chiringuito para vender bragasbaratas en el mercadillo? ¿eh?
P.D.3 sí, lo sé, últimamente mis post se tienen que leer de dos veces, lo sieeeeeento, pero no os puedo prometer que no vuelva a suceder... lo de resumir... bueno, voy a intentarlo:
Se me hicharon las piernas por culpa de una heridita,
fui a urgencias, un horror,
me atendió una amargada patrocinada por corporación dermoestética,
me hicieron unos anáilis de sangre, todo bien,
me mandaron hacerme un chequeo completo en el médico de cabecera,
me dieron el alta a las 3:45 de la madrugada.
Estoy bien, no os preocupeís no muero de esta.
Fin