140. una de recuerdos...

 
... mis sabores y olores de infancia...

Acabo de leer en el blog de La Rizos, una entrada invitando a contar los sabores que mejor recuerdas de la infancia, aquellos que nos marcan, los suyos los puedes leer aquí

Yo recuerdo el olor de la colonia que me ponían de bebé, aún existe, (la del champú que no pica a los ojos y te deja un pelo happy happy). La recuerdo porque fue mi colonia durante muchos años, igual que recuerdo la Colonia Chispas, ¿quién no ha usado ésa colonia?

Recuerdo el olor a mamá, ese olor peculiar que todo hijo sabe distinguir, el olor de su piel mezclada con la colonia o el perfume... ése olor que a día de hoy todavía distingo, que cuando me abraza hace que respire fuerte para darme un paseo por aquellos recuerdos lejanos...

Recuerdo el sabor de la papilla de frutas, a mi hermana no le gustaba y me la comía yo. 

Recuerdo a qué saben los mikolapiz, tan intensamente como si acabara de comerme uno, cantidad de recuerdos asociados tengo a esos helados...

Recuerdo las croquetas de mi madre... LAS CROQUETAS, así con mayúsculas, porque yo puedo cocinar bien, pero ÉSAS croquetas... ÉSAS son especiales...

Recuerdo las tortitas que preparaba mi padre, cuando según las sacaba de la sartén nos las íbamos comiendo mi hermana y yo,  se hacía el despistado y simulaba sorpresa cuando no veía ninguna en el plato... aquellas noches de galería en la cocina... todavía las recuerdo con lágrimas, momentos como esos son los que guardo de él.

Recuerdo el primer café con leche con dos azucarillos contigo, , ése que pedimos a la vez, nos miramos y reímos, abrimos los azucarillos de igual manera, los volcamos a la vez, y lo revolvimos a la vez ¡¡en el sentido contrario a las agujas del reloj!! y con la mano izquierda... ése día supe que ibas a ser especial para mí...

Recuerdo el olor de quiero-quiero, lo tengo grabado a fuego en el alma, le reconocería entre miles, lleve colonia o no. Sé que le gusta ponerse en cuello porque también me huele, sé que le tranquiliza mi olor como a mí el de mi madre... todo se hereda.

Recuerdo una pizza casera, que salió como si la hubieran atropellado, pero nos la comimos porque era la primera que hacía... qué rica nos supo, aunque he hecho muchas desde entonces... jamás he conseguido igualar a ésa.

Recuerdo tu olor, recurro a él cada vez que no estás, me llena, me hace sentir felíz, ya lo sabes, me huele a mi hogar, a tí.

Recuerdo unos pastelillos que mi bisabuela compraba y escondía, nos daba uno cada vez que ibamos a verla, hasta que encontré el escondite y entonces, mi hermana y yo, nos comíamos los que queríamos; eran una especie de bollitos, con forma de almendra, ni tan blandos como el bizcocho ni tan duros como las rosquillas... jamás le he vuelto a encontrar... pero basta pensar en ello para volver a saborearlo.

Recuerdo los bocatas de nocilla, pocos, porque mi padre se inventó uno mejor, untaba el pan de molde con margarina, ponía nesquick por encima y a comer! a día de hoy, de vez en cuando (por si las lorzas), me hago un bocata de esos y sueño que todavía tengo diez años y él me revuelve el pelo...

Recuerdo los zumos de naranja de mi yayo, y la consabida historia de las naranjas de California, nunca era la misma, siempre cambiaba la historia, a veces era para reir, otras para pensar... es de las poquitas cosas que recuerdo de él; junto con las excursiones a comer boquerones en vinagre por los bares de Txispascity, ains qué domingos aquellos...

Recuerdo zamparme junto a mi primo el relleno de los huevos cocidos que hacía mi abuela paterna, qué monos estaban, con una tira de pimiento que parecían soldaditos, con ése riquísimo relleno... qué cara ponía mi abuela cuando veía que estaban vacíos y nosotros llenos de berretes... casi la misma que cuando nos pillaba trepando por la encimera para comernos las bandejas de membrillo...

Podría seguir, parece que son más de los que yo pensaba, pero para muestra un botón, ¿me cuentas los tuyos?

26 comentarios:

postit dijo...

Parece que tenemos muchos recuerdos en común, sobre todo LAS CROQUETAS DE MI MADRE. Yo también escribo en mayúsculas. Por suerte, a mí me salen igual que a ella.

Yandros dijo...

No sé que me ha entrado más, si hambre o nostalgia.
Me ha encantado, pensaré a ver si se me ocurre algo.
Un saludo Txispas!

Txispas dijo...

Postit: no lo creo, a una madre siempre le salen mejor... ;)

Yandros: creo que yo me inclino más por la nostalgia ahora mismo, es que acabo de comer...

potsis dijo...

Felicidades antes de nada, que últimamente tengo muy abandonadas mis lecturas en tu blog.

Y hablando de tu entrada... yo no tengo sabores de la infancia, ni creo que olores. No es una época que quiera recordar. Sé que fui feliz, hasta que dejé de serlo.

Un beso, treintañera.

Lía dijo...

Me encanta esta entrada, puede que te la copie, me dejas???
Yo tambien recuerdo el olor de mi madre y el tintineo de sus pulseras, especialmente de una, que siempre que la veo por casa de mis padres la cojo para hacerla sonar, siempre me hace sonreir.
Un besote!

Pegotitos dijo...

Mmmmm, sobretodo, sobretodo, recuerdo el olor de hierba cortada. Y a bronzeador de coco que nunca jamás me protegía de acabar quemada el primer día de playa. Y el jabón Denenes que mi abuela aún hoy tiene en su cuarto de baño. El olor a polvo y cerrado de una escuela en ruinas donde nos escapábamos con una prima.
Y el olor de mi madre. Tienes razón, es algo que se recuerda y se identifica más allá de toda confusión.

CMQ dijo...

Me apunto!!! lo haré, prometido. Me encanta este post, me ha recordado tantas cosas...

Txispas dijo...

Potsis: pues sí nos tienes algo abandonados, para qué te voy a decir lo contrario...

Lía: por supuesto que te lo dejo, yo se lo he cogido prestado a La Rizos... mi madre tiene un colgante especial, la mayoría de mi vida le recuerdo colgado en su cuello...

Pegotitos: el olor de la hierba recién cortada también me gusta, y el bronceador de coco uhmmm! pero yo no me quemo nunca con el sol. Ains qué tendrá el olor de las mamás!!!

Txispas dijo...

CQM: me alegro, en cuanto lo publiques lo leeré...

Raquel dijo...

El olor del césped me recuerda a los veranos de niña en la playa. Y el olor de los geranios a mi abuela. Y mil olores más. El de una maestra que me adoraba y me daba clases cuando era muy pequeña. El del jabón de lavar la ropa. En fin... podría pasarme horas recordando. Un besito.

Dama Oscura dijo...

Precioso post. Un saludo

Eingel dijo...

no se por que... pero no tengo recuerdos tan intensos, el paso del tiempo les ha ido poniendo una neblina.

creo sinceramente que mis mejores recuerdos estan por llegar, aunque tengo bien guardados un beso, una canción y una sonrisa.

Besoooooos

ynosek(+)kontarte dijo...

ay el mikolapiz ... ay ay ay ay ....

mira, yo a primera vista parecerá un olor malo, pero recuerdo los viajes eternos en el asiento trasero y el olor a tabaco del que fumaba mi padre sin parar ...

ay ...

Joder-Que-Estress dijo...

Hola pequeñita!!!
Pues a ver si me acuerdo, tengo tiempo y ganas y hago un post similar en mi blog.
Besitos.

Hester Prynne dijo...

Mi madre en verano usaba Azur de Puig. Siempre que huelo esa fragancia me recuerda a ella, a domingos en la playa, a granizados de limón. También recuerdo las piruletas de azúcar quemada que nos hacía mi iaia, y el olor a jabón de los vestidos de mi abuela, y los caramelos con sabor a Reflex que la tía de mi madre trajo de Estados Unidos, y el cous cous de mi abuelo, y los piojos que me cogía en la Tasca Priva los sábados por la noche... Ay... Y podría seguir y seguir y seguir...

Txispas dijo...

Dama Oscura: gracias por tu visita y tu comentario :)

Eingel: desde pequeñita aprendí a intensificar los recuerdos, buscar lo especial de cada momento, así que ahora tengo una gran colección, no todos buenos, no todos malos, pero todos forman parte de mí, la suma de todos ellos soy la YO de ahora...

Yno: jejeje el mikolápiz (pues sigue sabiendo igual que antes, eh?) el olor a tabaco es malo, ok, todos de acuerdo, pero los momentos, irrepetibles:) ¡¡mañana te llega!! ha salido esta tarde de Txispascity... jejejeje

JQE: hola ¿estás mejor? espero que sí. Me encantaría leerlo, en serio.
Besitos.

Txispas dijo...

Hester Prynne: ¡qué bonitos recuerdos! ¿a que viene bien de vez en cuando?, por cierto bienvenido a mi blog!! pasaté cuando quieras!

Txispas dijo...

Raquel: te había pasado!! madre qué cabeza... los veranos en la playa... ains! los geranios a mí me recuerdan al viaje de fin de curso a Andalucía, toooodos los patios olían así :)

Camaleona dijo...

La hora que es, yo aquí trabajando todavía sin haber comido... y tú, sin piedad alguna, te pones a hablar de todos esos olores de esas comilonas...

Yo recuerdo el olor de mi madre, el olor de mi casa, el olor de mi marido y el de mis hijos... Recuerdo el olor de la Habana en el viaje de novios.

Txispas dijo...

Camaleona: no se puede trabajar sin haber comido a estas horas!!! (yo hago lo mismo, a veces me olvido de que tengo que comer, pero tenía que reñirte, jajaja)

Maravillosos olores los tuyos...

Ellyllon dijo...

Qué suerte!
Yo creo que ni aun tomándome tiempo para pensar recordaría tantos olores.... ni el de mi madre.

Ah! te diré que en casa también nos hacíamos los sandwiches con margarina y cola cao!! jajajajaajaja

Me ha encantado tu post.
Un besazo princesa!
Elly

Txispas dijo...

Ellyllon: curiosa coincidencia... ;)

besotes grandes!

Oscuro dijo...

Qué bonito Txipas.

Los olores... ¿qué te voy a contar yo de los olores? jejejeje, para alguien como yo, medio cegato, pues los olores siempre han significado mucho. He vivido, vivo y muy posiblemente viviré en un mundo de olores y son tantos los que recuerdo...

Un besito

Txispas dijo...

Oscuro: me alegro que te haya gustado. Besotes.

Ralph dijo...

Txispas coincidimos en el de la nocilla, en cuanto a helados yo era más de flash de coca cola y de maxifresa además de algún que otro mulato o sanwich, por lo que puedes ver soy de Kalise je je je. Saludos.

Txispas dijo...

Ralph: me alegro que haya coincidencias!! aunque ésos helados que dices no estaban nada mal, no señor... ;)