
Capítulo 3. ¡QUE YA VIENE!
Jueves. Pues eso, igual que los otros dos, estamos mami y yo cenando tranquilamente, reventados después de una semana de bregar con los dos y solo deseamos dormir. Además hoy ha tocado correas. Por cierto que con las correas me lo he pasado bomba con el bebito. Le hablo, lo toco, lo empujo y se rebota. Luego llega el médico y dice que el chavalín se mueve de lo lindo.
―Su padre, que no para de molestarlo ―dice mami. Yo me hago el loco.
Bien, y hemos llegado tarde, bañado tarde a los niños, cenado tarde, juerga al acostarlos (que raro). Sólo nos queda recoger la cocina, limpiar zapatos, preparar la ropa de mañana, tender una lavadora, doblar una secadora, etc., y al catre, que mañana aunque sea viernes festivo me toca guardia en la fábrica.
¡Juas! Pues va a ser que no. Faltan dos semanas aún según el doctor ―jamás he entendido como lo cuentan― y a mami se le atraganta media naranja entre las muelas y el pirolo. O eso parece por la cara que pone. ¡Ping! Alarma uno. Me levanto y pillo el móvil, un lápiz y un papel. Cinco minutos exactos y la segunda contracción. A la séptima llamamos a sus padres. De farra. Mi madre de finde, mis hermanos ilocalizables, los suyos igual. ¡Joder, pero si es jueves! ¿Es que no va a haber nadie? ¡SOCORRO! Por fin contesta su hermana y dice que ya viene a ocuparse de los dos mayores.
¡Madre mia cuando la veo! ¡Pero si va medio tajá!
―Tranquis que controlo ―dice.
―Ya, ni que lo jures. Te dejo bolsas de basura por si potas ―contesta mami.
Bueno, mejor cerrar los ojos y esperar que no pase nada. De camino otra contracción. Me agarra la mano y aprieta. Se oye crac.
―¿Y eso? ―pregunta cuando acaba el espasmo.
―Mi dedo ―o exdedo por que lo ha retorcido y mira para un lado el pobre.
Llegamos, al hospital, nos atienden y efectivamente vamos de parto, por que aunque sea el tercero, hasta que no lo certifica la comadrona en jefe de la región noreste, aquí no pare ni su madre.
―Bueno ―dice la buena mujer― habéis pillado el día perfecto solo hay otra pareja y vosotros. Respiramos aliviados y venga, que ya lo estamos deseando ver.
El próximo capítulo... ¡¡¡ZAFARRANCHO!!!...











