360. a fin de cuentas sólo hace falta una nube para que llueva...


...al final son las pequeñas cosas las que hacen grande la vida.

Es como cuando te compras una casa, te metes en un infierno hipoteca que no hace más que subir y subir, lloras y piensas en vender todos tus órganos pares para seguir viviendo en tu maravillosa casa. El problema es que tu "maravillosa casa" ha dejado de serlo para mutar a "vivienda infernal", ya no se oyen risas, se oye el run run de tus neuronas para conseguir pensar algo que os haga salir del hoyo.

Así que relativizas... tu casa sólo son ladrillos, lo importante está dentro, tus seres queridos, tu mascota, el libro aquél que rescatarías de un incendio, las fotos que no querrías perder... y te lías la manta a la cabeza y planeas mudarte; no sólo de casa, que también, sino de piel, de problemas, de cualquier cosa que te haga perder la sonrisa y el tiempo de calidad junto a los tuyos.

Al cabo del tiempo ves que todo se va arreglando, que el tiempo va colocando cada cosa en su sitio y, si has sido valiente y has luchado bien, todo lo que te importa sigue a tu lado y mejorando.

Porque, a fin de cuentas... sólo hace falta una nube para que llueva... ahora puedes cambiar la palabra "casa" por cualquier otra que te ate, que te impida ser lo que eres, que no te deje ver el bosque...

359. un puntito azul...


y mira la importancia que nos damos, mira lo "grandes" que somos, lo "imprescindibles", quién iba a echar de menos ese imperceptible puntito azul, ¿quién?

Igual deberíamos replantearnos la vida, la manera de pensar, nuestro propio concepto sobre nosotros mismos y los que nos rodean.

No existe la nave de la película de Wall-E, nadie nos va a cuidar si nuestro puntito azul se pide la baja por depresión, no tenemos un lugar "seguro" dentro de este puntito...

Yo, por mi parte, pienso cuidar mi parte del puntito con el mismo cariño que cuido a los que más quiero; al fin de cuentas sin ése minúsculo puntito... no tendría razón de ser.

Ah... y el vídeo viene directamente mangado de The Soundtrack Engine, de este post.

P.D. por un estúpido pero bonito homenaje a mi puntito azul... todos los puntos de esta entradas se han teñido de ése color :)

358. y somos lo que seremos, ni más ni menos

y más vale que lo aceptemos, o jamás llegaremos a ser lo que queremos.

Estoy profundamente convencida que nacemos con todas las claves, pero progresivamente las vamos relegando en favor de las claves que nos otorgan otros y no se puede ver a través de los ojos de otra persona.
Nos da miedo mirar por nuestros ojos, sentir por nosotros mismos, reconocer nuestros fallos... miedo de salirse del camino abonado.
Hay que ser diplomático, hay que cuidar lo que se dice, hay que respetar a los demás... ok, ¿porqué? por convencionalismo adquirido, ok ¿y si no lo haces?... si no lo haces eres libre y eso asusta.

Porque si eres libre nadie te maneja como una marioneta, tienes blancos, negros y una inmensa gama de grises, aceptas a la gente por cómo es, no por cómo deberían ser. Si eres libre respetas a la gente por definición, no por costumbre.
Mi respeto no es un derecho inalienable, no, mi respeto se gana o se pierde en función de tu actitud. Para mí hay poco cumplidos comparables a un "te respeto", devaluamos las palabras abusando de ellas.